Del coworking a la oficina corporativa: cómo traducir el modelo de empresa en espacio

El espacio de trabajo se ha convertido en una herramienta estratégica para las empresas. Más allá de ser simplemente un lugar donde trabajar, las oficinas influyen en la colaboración, la cultura corporativa y la experiencia de los empleados. A la vez, la expansión de modelos de trabajo más flexibles e híbridos está cambiando las necesidades de espacio de las organizaciones. Como resultado, cada vez más compañías se plantean qué tipo de entorno de trabajo se adapta mejor a su realidad: desde espacios flexibles como el coworking hasta oficinas corporativas diseñadas a medida.

Pero ¿cómo saber qué modelo encaja mejor con cada empresa? Y, sobre todo, ¿cómo debe adaptarse el diseño arquitectónico a cada forma de trabajar?

Oficinas de Straumann. Proyecto de plug&go. Ver proyecto.

Qué es un espacio de coworking

Un espacio de coworking es un modelo compartido donde profesionales independientes, startups y pequeñas empresas trabajan en un mismo entorno.

Este tipo de espacios se caracterizan por:

  • Flexibilidad de uso.

  • Contratos a corto plazo.

  • Espacios compartidos.

  • Ambientes abiertos y colaborativos.

  • Servicios incluidos (salas de reuniones, internet, zonas comunes).

Desde el punto de vista del diseño de lugares de trabajo, el espacio coworking busca maximizar la interacción entre usuarios y optimizar el uso del espacio.

Elementos clave en el diseño de de un espacio de coworking

Al diseñar un espacio de coworking, la arquitectura corporativase centra en:

1. Espacios abiertos y flexibles
Las zonas abiertas permiten adaptar el espacio a distintos tipos de usuarios y equipos.

2. Zonas comunes atractivas
Salas de descanso, cafeterías o lounges fomentan la interacción entre profesionales.

3. Salas de reuniones compartidas
Son esenciales para que distintos usuarios puedan reunirse con clientes o equipos.

4. Diseño dinámico y creativo
Los espacios de coworking suelen apostar por diseños modernos, colores llamativos y ambientes inspiradores.

5. Espacios informales.

coworking

La oficina corporativa

La oficina corporativa es un espacio diseñado específicamente para una empresa y su equipo. A diferencia del espacio de coworking, el diseño se personaliza completamente según la cultura, los procesos, las personas y la identidad de la organización.

En un diseño de oficina corporativa, buscamos construir la identidad de marca; optimizar los flujos de trabajo; garantizar privacidad y seguridad; facilitar las formas de trabajo; cudiar de sus personas; fomentar la socialización; mejorar la productividad de los equipos…

Pero, sobre todo, diseñamos (en ambos tipos de espacio) pensando en las personas que las utilizan. La arquitectura corporativa no se centra únicamente en la eficiencia del espacio, sino también en la experiencia del empleado: cómo se mueve, cómo colabora, cómo se concentra o cómo descansa durante la jornada.

La arquitectura corporativa se convierte así en una herramienta para mejorar tanto el rendimiento como la satisfacción de los equipos, con áreas de bienestar, espacios de colaboración y creatividad, integración de la identidad de marca, etc.

Cuando el coworking y oficina corporativa empiezan a mezclarse

En la práctica, las fronteras entre coworking y oficina corporativa cada vez son menos claras. El auge del trabajo híbrido y flexible ha provocado que muchas empresas ya no ocupen sus oficinas al 100 % todos los días. Esto ha generado una nueva realidad: espacios infrautilizados dentro de oficinas tradicionales.

Como respuesta, muchas compañías alquilan parte de sus oficinas como áreas de coworking para otras empresas, startups o equipos externos. Este modelo permite optimizar el uso del espacio, generar ingresos adicionales y crear entornos más dinámicos.

Desde el punto de vista de la arquitectura corporativa, esta tendencia obliga a diseñar oficinas más modulares y adaptables, capaces de funcionar tanto como espacio interno como entorno compartido.

En este nuevo contexto laboral, muchas empresas también están explorando fórmulas más descentralizadas de trabajo. Una de ellas consiste en ofrecer a sus empleados la posibilidad de trabajar desde espacios de coworking cercanos a sus hogares, en lugar de desplazarse diariamente a una sede central. Esta opción permite reducir tiempos de desplazamiento, mejorar la conciliación entre la vida personal y profesional y disminuir el impacto medioambiental asociado a los trayectos diarios. Al mismo tiempo, estos espacios proporcionan un entorno profesional adecuado, favoreciendo la productividad y el contacto con otras comunidades de trabajo sin necesidad de acudir siempre a la oficina corporativa.

Coworking vs oficina corporativa: principales diferencias

Aunque ambos modelos comparten algunos principios de diseño moderno, existen diferencias importantes.

Nivel de personalización

  • Coworking: bajo o medio.

  • Oficina corporativa: alto, totalmente adaptado a la empresa.

Privacidad

  • Coworking: limitada.

  • Oficina corporativa: control total del espacio.

Flexibilidad contractual

  • Coworking: muy flexible.

  • Oficina corporativa: inversión a medio o largo plazo.

Identidad de marca

  • Coworking: limitada.

  • Oficina corporativa: totalmente integrada.

La elección entre coworking y oficina corporativa depende de varios factores.

  • Tamaño de la empresa

Las startups o equipos pequeños suelen beneficiarse del coworking por su flexibilidad y menor inversión inicial.

En cambio, empresas más consolidadas tienden a optar por oficinas corporativas que les permitan crear un espacio propio.

  • Cultura empresarial

Si la empresa busca fomentar comunidad externa y networking, el coworking puede ser una buena opción.

Si el objetivo es reforzar la identidad de marca y la cultura interna, la oficina corporativa es más adecuada.

  • Necesidades de crecimiento

El coworking es ideal en etapas iniciales o cuando la empresa está creciendo rápidamente.

Las oficinas corporativas, en cambio, permiten diseñar espacios estratégicos a largo plazo.

Oficinas de Dräger – Proyecto de plug&go. Ver proyecto.

El papel de la arquitectura corporativa en el futuro del trabajo

La mayoría de las empresas están adoptando modelos híbridos, combinando teletrabajo con presencia en la oficina. Esto ha impulsado nuevas formas de diseñar los espacios de trabajo. Las oficinas ya no se conciben solo como lugares para trabajar, sino como espacios de encuentro, colaboración e innovación.

Por ello, la arquitectura corporativa debe centrarse cada vez más en:

  • Flexibilidad de los espacios.

  • Experiencia del empleado.

  • Bienestar y sostenibilidad.

  • Integración tecnológica, IA.

Lo importante no es el qué sino el “por qué”

Más allá de elegir entre coworking u oficina corporativa, lo verdaderamente relevante es preguntarse por qué y para qué (¿Para fomentar la colaboración entre equipos? ¿Para atraer talento?…).

Un cambio capaz de incrementar bienestar y productividad se produce cuando además de conocer los qué(s), profundizamos en relaciones, actividad, hábitos y lo conectamos con el propósito.

Cuando el diseño de la oficina parte de este análisis —los “por qué y para qué” del espacio— la arquitectura corporativa deja de ser solo una cuestión estética o funcional y se convierte en una herramienta estratégica al servicio de la organización y de las personas.

Solo a partir de ahí tiene sentido decidir qué modelo de espacio utilizar y cómo diseñarlo para que realmente aporte valor a las personas y a la empresa.