Foro MATCOAM

 

El próximo 24 de enero a las 12.00h Covadonga González Quintana, fundadora y socia directora de plug&go, y Jesús Rodríguez, arquitecto y director de diseño en  plug&go, participarán en el primer foro de 2023 del MATCOAM, un espacio de encuentro para los agentes del sector de la edificación (arquitectos, fabricantes, promotores, académicos, técnicos de la administración…). Debate e intercambio de ideas con el objetivo de convertirse en un referente en innovación, sostenibilidad y nuevas tendencias de la construcción.

El “Foro workspaces: Arquitectura en espacios de trabajo, neurociencia y edificios inteligentes” se desarrollará en un formato de mesa redonda con posterior afterwork, donde los participantes seguirán fomentando sinergias para afrontar los nuevos retos y desafíos con compañeros del sector en un ambiente distendido.

Los espacios de trabajo se están adaptando a nuevos entornos y modelos flexibles, en los cuales toman importancia el bienestar del trabajador, la sostenibilidad y la inclusión. Para ello, se usan herramientas como la neuroarquitectura, área que analiza cómo los espacios construidos modifican nuestras emociones y capacidades; y la tecnología, fusionando lo digital y lo físico para establecer áreas abiertas y colaborativas.

Expertos en el Foro MATCOAM

Para abordar estos temas, el foro del MATCOAM contará con los siguientes expertos, además de Covadonga y Jesús: Leyre Octavio, Executive Director. Head of Architecture and Occupier Solucions en Savills España, y las empresas: ISEO Ultimate Access Technologies, Hitachi Cooling & Heating España, Rockfon y LEDS C4.

Inscripciones aquí.

Sobre MATCOAM

MATCOAM es el Departamento de Edificación del Colegio de Arquitectos de Madrid. Y es mucho más: Es la principal comunidad del sector de la edificación, con la mayor exposición permanente de materiales; es un espacio físico vivo, situado en un enclave privilegiado en el centro de Madrid que trasciende al espacio virtual digital; es un HUB de eventos y actividades de calidad y es networking, debate, conocimiento y prescripción.

autonomía

autonomía

El 2020 fue el año del teletrabajo, el 2021 el del formato híbrido, el 2022 el de la flexibilidad y en 2023 ¿el concepto clave será el de la autonomía?

En los últimos años, el modelo de trabajo vive en una revolución continua. No solo ha cambiado el cuándo y el dónde se trabaja, sino también el cómo y el porqué, y esto depende también de las personas, lo que significa un cambio de paradigma que merece una reflexión.

Este nuevo modelo reclama formas trabajo mucho más asíncronas, bajo la filosofía: trabaja cuando quieras de lunes a domingo, en el horario que más te convenga. El nuevo modelo prioriza también el trabajo en equipo o colaborativo.

Y para que esa filosofía se implante realmente en las culturas corporativas, la confianza se ha tornado en un ingrediente clave. Una investigación de ManpowerGroup señala que las organizaciones deben escuchar, adaptarse y responder a lo que los trabajadores quieren. Para los colaboradores es importante contar con un equipo en el que confían (79%), seguido por una gerencia que brinde apoyo (74%) y líderes en los que puedan confiar (71%).

De acuerdo con un estudio sobre el trabajo híbrido realizado por la empresa Jabra, el 61% de los trabajadores desea que sus empleadores les permitan acudir a la oficina o en su defecto trabajar desde casa cuando así lo estimen oportuno. Y este dato evidencia que, cuando los empleados hablan de flexibilidad, lo hacen en realidad de autonomía.

¿Será la autonomía un concepto clave en el 2023?

La concesión de una mayor autonomía a los empleados puede traducirse en una mayor satisfacción de los trabajadores, uno de los factores que más incide en la productividad de la empresa.

La autonomía laboral es la libertad que se le otorga al empleado para controlar determinados aspectos de su actividad profesional en la empresa, es decir, cederle la capacidad de decisión sobre determinados aspectos. Esto puede hacer referencia a la flexibilidad de horarios, al cómo ejecutar su actividad, a qué herramientas va a utilizar o a la autogestión del tiempo.

Por otro lado, los empleadores deberán brindar el bienestar físico y mental de las personas, que ya no se considera un beneficio, sino una estrategia fundamental para el éxito.

autonomía

Estos cambios en las relaciones laborales están transformando la forma en la que se piensan los espacios de trabajo, y generan la necesidad de crear comunidad dentro de las organizaciones.

Los espacios de trabajo van más allá de trabajar desde la oficina o desde el hogar. Los terceros espacios cobran cada día más importancia. Un espacio de coworking, una cafetería o la sala de espera de un aeropuerto se han convertido en nuevos entornos de trabajo.

Y en este contexto, los principales requisitos del lugar de trabajo del futuro son: flexibilidad, autonomía y tecnología, especialmente para la colaboración.

Los empleados quieren que las empresas entiendan sus necesidades como trabajadores y esperan una mejor experiencia.

Según un reciente informe publicado por Mckinsey, el 53 % de las compañías en Estados Unidos están sufriendo rotación no deseada y un 40 % de los profesionales se plantean cambiar de trabajo en el corto plazo.

Retener el talento hoy en día no solo implica cubrir los beneficios básicos (salario, incentivos…) sino tener en cuenta los elementos emocionales. El engagement está directamente relacionado con la cultura y la experiencia del empleado.

Y aquí la cuestión es: ¿Cómo puede la oficina proporcionar una mejor experiencia de trabajo para los empleados?

Por un lado, hay trabajadores que quieren tener espacios de trabajo individuales así como de colaboración, pero no asignados. Por otro lado, hay empleados que quieren un espacio asignado.

Se trata de poder elegir el espacio ideal que se adapte a su actividad y preferencias. Por lo tanto, de crear un entorno al que las personas quieran ir, no al que tengan que ir.

Por ello, en plug&go entendemos que la Arquitectura Corporativa tiene que conectar con la estrategia, la cultura, los objetivos y el propósito del cliente. Además, tiene que entender en qué momento está esa compañía y sus personas.

Por ello, cuando en plug&go abordamos un proyecto lo que intentamos es plantearnos el por qué de las cosas y no el para qué.

economía circular
economía circular

Sonderschau: Materials4Future, Halle 6

Recientes movimientos sociales están demostrando que las generaciones más jóvenes exigen un cambio en materias como la responsabilidad social de las empresas y su compromiso medioambiental. También se puede ver un interés creciente en una economía circular entre diseñadores, fabricantes y arquitectos, tal y como hemos podido ver en Orgatec 2022, la feria referente a nivel internacional sobre entornos de oficina que acaba de celebrarse en Colonia, Alemania.

Esto incluye materiales que producen menos emisiones durante la producción, así como los conceptos de reutilización y reciclaje. También se tiene en cuenta el final del ciclo de vida del diseño de interiores.

El objetivo de la economía circular es aprovechar al máximo los recursos materiales de los que disponemos alargando el ciclo de vida de los productos.

Este modelo fomenta una productividad a medida del hombre, y no una concepción de la persona a medida de la productividad. Concibe la productividad y el consumo a largo plazo, a la vez que hace frente a desafíos como el cambio climático, la contaminación y la pérdida de la biodiversidad.

Orgatec 2022 ha confirmado que está surgiendo una nueva industria en respuesta a la creciente demanda de materiales amigables con el clima; con productos, materiales y soluciones mucho más sostenibles que los que se expusieron en ediciones pasadas. ¡Vamos en buen camino hacia la arquitectura corporativa circular!

economía circular

Nuestras engineering y project managers Bruna Thomazette y Marta Alejandra Álvarez, en Orgatec 2022

La arquitectura corporativa es un concepto que parte de la economía circular, cuya filosofía consiste en diseñar y construir, además de siguiendo los conocidos criterios de sostenibilidad y eficiencia, desde el comportamiento cíclico de los elementos y materiales, que se reutilizan, reciclan o transforman en cada nuevo uso, de modo que la materia se optimiza.

Una prioridad en la agenda de todos los profesionales de la arquitectura corporativa debe ser el uso de recursos materiales naturales para crear entornos de trabajo saludables. Ya sean nuevos materiales fabricados al cien por cien con recursos naturales o elementos que se descomponen al final de la vida útil del producto, por ejemplo.

Las innovaciones de mayor alcance se pueden encontrar en la interfaz entre biología y tecnología. Orgatec 2022 ha dado visibilidad a una joven generación de diseñadores de producto que está pidiendo una nueva clase de material que no solo sea reciclable, sino que también se pueda producir sin emisiones si es posible.

El tema de la energía es un factor. Sin embargo, sobre todo, la atención se centra en las innovaciones materiales que pueden circular completamente en el ciclo biológico. ¡Toda una generación de jóvenes empresas emergentes que cree que la solución a los problemas radica en la plena utilización de los recursos naturales para obtener materiales que puedan permanecer en el ciclo biológico! Orgatec 2022 confirma “el nuevo entorno laboral”.

Además de hablarnos de economía circular, Orgatec 2022 también ha confirmado que los entornos de trabajo de hoy y de mañana son tan polifacéticos como las personas que trabajan en ellos.

Trabajamos en digital, ágil, móvil e independientemente de la ubicación. De hecho, el trabajo se está moviendo cada vez más hacia la esfera remota, y la oficina se ha convertido en un centro para el intercambio personal, el co-working y la creación.

Los modelos de trabajo descentralizados requieren nuevos conceptos espaciales, y la flexibilidad es la clave. Orgatec 2022 nos ha mostrado espacios que albergan diferentes conceptos al mismo tiempo y soluciones ágiles de trabajo, y que redefinen en mundo laboral.

Orgatec 2022 ha mostrado también que las soluciones de comunicación se fusionan cada vez más con las de mobiliario, iluminación, sonido y climatización creando entornos de trabajo óptimos para equipos ágiles.

Grupo Vía ha organizado una nueva edición de sus veladas gastronómicas con un destacado grupo de profesionales del sector establecidos en la capital, que se han dado cita en este evento lúdico face to face en el restaurante Ginkgo en la azotea del Hotel VP Plaza España Design de Madrid.

Este 28 de septiembre plug&go ha participado en una nueva cena networking de primera fila, organizada por Grupo Vía, en el Restaurante Ginkgo.

Durante este encuentro entre compañeros del sector, en el que han participado algunos de los principales estudios de Madrid, se ha conversado sobre los retos a los que se enfrenta el sector, nuevas demandas de los clientes para los arquitectos, así como de inspiradores proyectos en los que están trabajando.

Jesús Rodríguez,  Director de Proyectos de plug&go, ha asistido a esta cena networking patrocinada por Saint-Gobain Ecophon y organizada por Grupo Vía, en la que se ha reunido junto a un destacado grupo de profesionales formado por Alejandro Lorca, José Miguel Ternero, Javier Bartolomé, Julio Touza Sacristán, Enrique León, Ara González, Jorge Alonso, Carolina Fernández y Enrique Álvarez-Sala.

regreso a la oficina
regreso a la oficina

www.raulpalma.es

La Arquitectura Corporativa tiene que conectar con la estrategia, la cultura, los objetivos y el propósito del cliente. Además, tiene que entender en qué momento está esa compañía.

Por ello, cuando en plug&go abordamos un proyecto lo que intentamos es plantearnos el por qué de las cosas y no el para qué.

Hablando de cultura corporativa, el informe A Reset for Return to the Office? The Journey to Hybrid Working, realizado por Poly en colaboración con Worktech Academy, señala que las empresas que no son capaces de diseñar un plan de regreso a la oficina acorde con la emergente cultura del trabajo híbrido y flexible, verán mermar su competitividad.

Los empleados necesitan una razón convincente para regresar a la oficina. Para esto, las empresas necesitan profundizar en su cultura de trabajo y conseguir que el atractivo de volver resida en la experiencia total que se recibe. Una experiencia en la que el empleado obtenga un valor.

regreso a la oficina

La oficina tradicional está siendo redefinida para convertirse en un punto de encuentro de los profesionales que es capaz de proporcionar a los empleados “una experiencia mucho más eficiente y enriquecedora”.

Pero, para ello es necesario reconocer la existencia de una reticencia a la vuelta a la oficina. Cuanto más grande es la empresa, más lento es el proceso de regreso a la oficina. Un 65% de los trabajadores en España no están dispuestos a volver a la presencialidad, señalando diversas razones como los tiempos de desplazamiento, la conciliación o la pérdida de productividad.

En segundo lugar, es fundamental fomentar la colaboración interfuncional entre los diferentes departamentos y equipos: El trabajo híbrido requerirá que las organizaciones rompan los habituales silos de la empresa en áreas e instalaciones para propiciar que los equipos cooperen entre sí en la creación de experiencias mejores, más saludables y productivas en el lugar común de trabajo.

También es necesario acometer una adaptación digital de los espacios: Menos de tres de cada diez empresas han creado espacios nuevos de colaboración con equipos de videoconferencia o han reacomodado las salas de reuniones para el trabajo distribuido, según este estudio.

El otro pilar fundamental es construir una cultura que aliente el espacio común de trabajo. Para poner en marcha una estrategia de regreso a la oficina, las empresas deben explorar cómo “cuidar” de su propia cultura y comunicarla eficazmente en el entorno de la oficina.

Y, por último y quizá el más importante, entender que es la identidad de cada empresa y sus perfiles profesionales quien define qué arquitectura corporativa necesita, como argumentábamos en este post anterior. El “café para todos” no funciona.

plug&go ha participado este 5 de julio en la I edición del evento “Diseñar para el futuro” organizado por Grupo Vía, para conocer qué tipo de proyectos se piden hoy en día que sean capaces de solucionar temas de flexibilidad, futuros cambios imprevistos y usos indeterminados, satisfacer las demandas de sostenibilidad y situar a las personas en el centro.

Junto a otros profesionales del mundo de la arquitectura, el interiorismo y el diseño,  Covadonga G. Quintana, socia directora de plug&go y Jesús Rodríguez Calvo, director de proyectos, han señalado durante el evento cómo la pandemia ha puesto de manifiesto que una buena salud mental requiere de comunidad, de ahí que las ciudades estén apostando por aumentar las zonas peatonales, renaturalizar los espacios públicos y potenciar las plazas como centros neurálgicos y puntos de encuentro, así como mejorando aspectos de movilidad, contaminación, salud y comunidad.

Esta tendencia la vemos también aplicada en proyectos de oficinas. Por un lado, han presentado el trabajo en el edificio Ulises de Madrid, donde se pasa de unos soportales sin identidad ni escala a crear diferentes escenarios, introducir vegetación, espacios de bienvenida, restauración, fitness y ágora de reunión.

Por otro lado, han mostrado la renovación de un nuevo espacio corporativo en el que el concepto de generar plazas y aumentar los puestos de trabajo colaborativos y la zonificación por clusters de actividad, han sido los ejes de la transformación.

Durante el debate final que cerró la jornada todos los participantes conversaron sobre el tipo de proyectos que se pide hoy en día, la importancia de la flexibilidad para que los proyectos sean permeables a los futuros cambios, la mayor preocupación sostenible, la importancia de los espacios exteriores, la transformación de las ciudades y sus espacios públicos, los retos que demandan las nuevas generaciones, el cambio de paradigma en las residencias de mayores, el auge del coliving y la expectativa ante el senior housing, el salto hacia la movilidad sostenible, el alza del precio de las materias primas y la mano de obra, la industrialización y construcción off site en la arquitectura, la importancia del buen diseño de iluminación, entre otros temas.

plug&go ha participado en esta I edición de Diseñar para el futuro junto a otros profesionales del sector como son Iñigo Rodríguez-Carmona, director asociado de Broadway Malyan, Jesús Rodríguez, director Madrid de Ramón Esteve Estudio, Javier Bartolomé, partner & CEO de BOD, Marta Parra, arquitecta fundadora de Virai Arquitectura y Alejandro Barrena, project manager y arquitecto de Proyecto Singular.

Tras dos años de pandemia, en plug&go hemos recuperado nuestra fiesta de verano junto a colaboradores y equipo, el pasado viernes 10 de junio.

Y todo para agradecer, en esas oficina que aún no habíamos podido inaugurar, el trabajo realizado y el apoyo continuo que hemos recibido por parte de todos los pluggers. ¡Sois parte de nuestro día a día!

¡Muchas gracias a todos por acompañarnos! Aquí podéis ver un breve vídeo con algunos de los momentos que vivimos.

En los últimos dos años, se han confirmado y acelerado unas tendencias que intentan resolver el conflicto entre culturas corporativas tradicionales y otras políticas de gestión de personas más flexibles, transparentes y horizontales. Se han confirmado también los beneficios de los modelos de trabajo flexibles y basados en la confianza. Y del smart working o el “trabaja cuándo y donde quieras”. El reto está en integrar lo mejor de la presencialidad y del trabajo en remoto.

La pandemia ha dado un gran impulso a la flexibilidad, no solo enfocada a la conciliación del empleado, sino también como un concepto de trabajo que favorece su productividad.

Como dice Tomás Pereda, responsable Red de Empresas en Fundación máshumano: “Se han confrontado dos modelos antagónicos, dos cosmovisiones opuestas respecto al valor de la confianza y del sentido de responsabilidad individual, apareciendo de nuevo el liderazgo como esa habilidad creadora o destructora, de liberar lo mejor o peor de nuestra naturaleza humana”.

El teletrabajo no ha dejado de ser una cuestión meramente anecdótica. Lo realmente importante ha sido que ha saltado por los aires el paradigma tradicional del “command & control” sobre la actividad laboral de las personas, basado en la desconfianza, afirma.

El nuevo contexto ha puesto a prueba no solo el negocio de las organizaciones, sino también su parte más humana, relacionada con sus valores y su propósito. “Las compañías que logren realizar una correcta gestión de la situación y de sus personas, y que además gestionen la comunicación con sus públicos externos e internos de manera correcta, saldrán reforzadas y serán mejor valoradas”.

“La experiencia de esta crisis ha puesto de manifiesto el valor de la coherencia entre las declaraciones de propósito y valores con la experiencia real de los stakeholders, habiéndose sometido a prueba, como un auténtico test de estrés”, señala el informe Human Smart Working.

Según este mismo informe, uno de los aspectos positivos que nos ha dejado la crisis es que las compañías han reaccionado con decisión, agilidad y eficacia, para ayudar a las personas. “Por un lado, numerosas empresas se han embarcado en acciones de RSC externas para ayudar en la crisis, poniendo a disposición de la sociedad numerosos recursos”.

Por otro lado, han mirado más que nunca hacia dentro, hacia sus empleados. “Y ambas cosas han hecho que se valore la autenticidad y sinceridad de las empresas y de sus líderes, al ponerse de manifiesto cuáles se preocupan por las personas de verdad y cuáles no”.

Todo hace pensar que las organizaciones están caminando hacia una cultura corporativa que coloca a la persona en el centro de la organización, y que valora las habilidades más humanas como la creatividad, la resolución de problemas complejos, la resiliencia o el pensamiento crítico, por ejemplo.

Esta nueva cultura necesita un nuevo estilo de liderazgo; líderes preocupados por sus personas, atendiendo a criterios como la diversidad, la flexibilidad, la autonomía, la gestión de la desconexión digital y el fomento del trabajo colaborativo. Y, por supuesto, en el contexto de una gestión diferente de la comunicación interna.

Desafíos de los nuevos entornos de trabajo: la experiencia del empleado y la comunidad

Los retos en los nuevos entornos de trabajo, son tratar de asegurar la mejor experiencia del empleado y reproducir en los nuevos escenarios híbridos el modelo de comunidad. Saber transmitir los valores y la cultura de la empresa, para generar compromiso en los equipos, estén donde estén.

La cultura y los valores son el alma de las compañías. El desafío está en cómo hacerlos visibles en un ecosistema de menor presencialidad que no es tan facilitador. Aquí, será fundamental el papel de los líderes, y también el de los espacios de trabajo y su capacidad para conectar a las personas y a estas con el propósito y la marca, pero evolucionando hacia un modelo en el que el trabajador es el que decide cuándo va la oficina; cómo y dónde trabaja para desempeñar mejor su actividad.

Los espacios de oficina están ya transformando su diseño buscando una mayor flexibilidad para convertirse en el ágora común donde se fomente la comunión de ideas y aprendizajes, y donde se “vivan” la cultura y los valores de la empresa.

El desafío va de crear organizaciones atractivas y mostrarlas, así también, internamente.

experiencia del empleado

experiencia del empleado

Vivimos en un momento extraordinario en el que los sistemas tradicionales de trabajo se han tenido que transformar rápidamente en modelos híbridos. Para poder llevar a cabo este reto, la tecnología se ha convertido en un pilar fundamental, aportando flexibilidad, colaboración y seguridad.

Sin embargo, no hay que olvidarse de otro elemento igual de importante: las personas.

Por paradójico que pueda parecer, en plena integración de las tecnologías digitales, es urgente que las emociones de los empleados se instalen en el centro de la transformación del concepto del trabajo.

La tecnología está cambiando los entornos de trabajo para hacerlos más ágiles y colaborativos. Sin embargo, muchas empresas han obviado preguntar a sus empleados: “¿Cómo te sientes?”.

La inversión en conocer y mejorar el bienestar de los empleados influye directamente en el negocio a través de su compromiso con la empresa. Es más, una investigación del MIT afirma que las empresas que dan prioridad a la experiencia de los empleados son un 25% más rentables y el doble de innovadoras.

Un trabajador contento es un tesoro, y esta es una idea que se abre paso con fuerza en las empresas, especialmente en esta fase de regreso a las oficinas y el auge del trabajo híbrido, un escenario perfecto para mejorar el ambiente laboral de nuestros equipos.

Los trabajadores necesitarán tiempo para adaptarse a la nueva realidad: Acudir al centro de trabajo con seguridad y ser capaces de colaborar de manera eficiente con compañeros tanto presenciales como en remoto.

Crear un clima laboral próspero debería estar en la hoja de ruta de todo departamento de recursos humanos.

¿Qué es la experiencia del empleado?

La experiencia del empleado se asemeja mucho a la experiencia del cliente y tiene que ver con la percepción que tienen los empleados de la organización. Esta experiencia no solo se centra en el salario. Ahonda en la faceta emocional y sentimental de los trabajadores, y lo hace desde el primer contacto de estos con la marca.

experiencia del empleado

La experiencia del empleado se refleja directamente en todos los procesos corporativos, y no tenerla en cuenta puede tener consecuencias graves tales como una plantilla desmotivada, mayor ausentismo, y una alta tasa de rotación.

Una buena estrategia de experiencia del empleado, no solo evita todos estos aspectos negativos, si no que también contribuye a la atracción y retención del talento.

Uno de los factores que más está influyendo en la experiencia de los trabajadores es el propósito que ellos perciben en las compañías, que debe ser real y auténtico. De la misma manera, la compañía tiene que ser consciente de la particularidad de cada uno de sus trabajadores, aseguran los expertos. Entender su momento vital y profesional es fundamental para proporcionar una buena experiencia del empleado.

La importancia del espacio de trabajo en la experiencia del empleado

No es posible implementar una estrategia de experiencia del empleado si la empresa no brinda un espacio adecuado para que los trabajadores puedan desarrollar de forma cómoda, segura y eficiente sus tareas.

La oficina es una pieza clave para mejorar la experiencia de los trabajadores con la marca.

No se trata de crear solo un espacio que asegure su seguridad física, si no que también promueva su bienestar emocional y social.

Comprender cómo funcionan los clústeres y los equipos nos ayuda a identificar qué espacios promueven la experiencia del empleado y por qué y para qué.

Un equipo de abogados puede necesitar un espacio que facilite mayor concentración que un equipo de marketing que puede beneficiarse más de un espacio informal de innovación.

Un espacio de trabajo diseñado para el bienestar brinda un abanico de tipologías de espacios distintos para facilitar la realización de los diferentes tipos de trabajo que se llevan a cabo a lo largo del día. Un crisol de espacios abiertos y cerrados, individuales y colaborativos, formales e informales… que se combinan para dar a las personas la oportunidad de encontrar las zonas más adecuadas para realizar su trabajo. En la oficina como en casa, dice el dicho.

Los datos también muestran que los trabajadores desean entornos flexibles que les permitan trabajar cuando y donde quieran.

Una cultura corporativa que cuide la experiencia del empleado brindará a sus personas un lugar de trabajo acorde a los valores de la empresa. Nos referimos a espacios respetuosos con el medioambiente, con el propósito de la compañía y con la salud -física y emocionalde su plantilla.

El bienestar en el espacio de trabajo ha trascendido a la mera ergonomía para entenderlo como la capacidad de mantener un estado físico, social y mental saludable a lo largo del tiempo.

Modern Workplace

Modern Workplace

La transformación digital, impulsada por la pandemia, está dando paso a una nueva cultura del trabajo con prácticas flexibles, que afecta tanto a las grandes corporaciones como a las pequeñas y medianas empresas.

Según los expertos, podemos confirmar que muchos trabajadores van a seguir trabajando desde sus casas -mayoritariamente en modelos híbridos- después de haberlo hecho obligados por la pandemia.

Para llegar a estos modelos, ha sido decisiva la madurez de las tecnologías que sustentan la colaboración remota, y una nueva cultura de trabajo a la que Microsoft acuñó con el nombre de Modern Workplace.

El Modern Workplace de Microsoft es un entorno virtual con soluciones integrales de software colaborativo, comunicaciones y seguridad desde el punto de vista tecnológico. Su éxito ha sido rotundo. Pone a nuestra disposición un amplio catálogo de herramientas para fomentar la colaboración en las empresas, como Microsoft Teams, Office 365 y SharePoint.

Modern Workplace, un cambio cultural sin precedentes

Pero lo importante de este término es que designa un cambio cultural y una nueva forma de trabajar de las empresas, que ya es una realidad.

Modern Workplace

El Modern Workplace entiende que la ubicación es irrelevante, en mayor grado según el tipo de trabajo realizado. Los trabajadores del conocimiento, por ejemplo, no necesitan estar en un sitio específico para hacer su trabajo. Para estos profesionales, equipados con dispositivos móviles, la ubicación es una elección.

Por ello, el aspecto clave no es dónde trabajamos, sino cómo trabajamos. Hay puntos básicos que diferencian el trabajo en oficina tradicional al de los entornos virtuales, como la flexibilidad y el desempeño basado en resultados, por ejemplo.

Por lo tanto, la pregunta es: ¿Solo con sofisticados softwares o los últimos dispositivos, será suficiente para conseguir un Modern Workplace? La tecnología es solo una cara de la moneda.

Las tecnologías -especialmente las colaborativas- pueden servir de ayuda a la hora de responder a las nuevas demandas de las plantillas, que son mucho más exigentes que antes de la pandemia en términos de flexibilidad y conciliación vida laboral/personal.

Sin embargo, para una respuesta eficiente también es necesario atender a otras dos dimensiones del Modern Workplace: la cultural y la física.

Modern Workplace

El cambio cultural y de liderazgo quizá sea el más profundo. El Modern Workplace solo puede ser real si va acompañado de una transformación cultural transversal, que llegue a cambiar las dinámicas de trabajo de la organización y hasta la propia manera de entender el concepto del trabajo, tanto por parte de los empleadores como de los trabajadores. El puesto de trabajo moderno necesita un liderazgo participativo y horizontal frente al tradicional, paternalista y vertical; requiere de una cultura flexible basada en la mutua confianza y en los resultados, que empodere a los trabajadores y les confiera mayor autonomía.

La llegada de estos nuevos estilos de liderazgo exige la renovación de los espacios de trabajo. De nada sirve gestionar equipos de forma diferente, si el espacio de trabajo pone trabas a esas dinámicas que tratan de impulsar los nuevos directivos.

En el Modern Workplace, la oficina tiene más sentido que nunca como anclaje de marca y como facilitador de experiencias sociales.

Y aquí entra en juego la tercera dimensión del Modern Workplace, la dimensión física. Consiste en crear espacios de trabajo flexibles, que cubran nuevas necesidades y faciliten estas culturas corporativas a las que estamos haciendo referencia.

Gracias a la tecnología podemos trabajar desde cualquier sitio, pero ir a la oficina en diferentes momentos seguirá siendo necesario. Seguiremos acudiendo a la oficina para crear comunidad y conexión. Porque somos seres sociales y porque es difícil conectar propósito y ADN de la compañía a través de una plataforma digital. Es muy difícil conectar y crear un vínculo emocional con el equipo en una plataforma digital y es muy difícil la conexión con otros partners o el networking.